En el mes de agosto os informábamos del hallazgo por parte de los arqueólogos del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia de México) de la entrada a un túnel de 1.800 años de antigüedad existente bajo el Templo de la Serpiente Emplumada, en la fabulosa ciudad precolombina de Teotihuacan. Ya entonces os avisamos de los planes de los investigadores para introducir un pequeño robot, bautizado como Tlaloque I –en honor aa los ayudantes del dios de la lluvia Tlaloc– que permitiera conocer el estado de dicho túnel, con más de cien metros de longitud y, quién sabe, hallar nuevas y sorprendentes evidencias arqueológicas.
Arqueólogos mexicanos introducen el robot por la entrada al túnel. Crédito: INAH.
Una de las mayores esperanzas del equipo de arqueólogos, tal y como señaló el especialista Sergio Gómez Chávez, es encontrar “los restos de los personajes importantes de la ciudad”. Ahora, meses después de aquel importante anuncio, el INAH ha dado a conocer las primeras imágenes captadas por el pequeño Tlaloque I. Lo cierto es que no aportarán gran cosa a quienes esperen hallazgos sorprendentes, pues por el momento sólo ha conseguido avanzar unos pocos metros, aunque esta pequeña incursión sí ha servido a los arqueólogos para determinar que la estructura del túnel parece firme, lo que ayuda a que los investigadores “puedan entrar físicamente dentro de poco tiempo”.
Una de las imágenes captadas por Tlaloque en el interior del túnel. Crédito: INAH.
Esta es la primera ocasión en la que arqueólogos mexicanos utilizan un dispositivo de estas características durante una investigación arqueológica. Tlaloque I va equipado con cuatro ruedas de tracción independiente, y cuenta con dos cámaras de vídeo –una frontal y otra posterior–, capaces de girar 360 grados y controladas mediante control remoto. Con apenas 30 centímetros de ancho, 50 de largo y 20 de altura, es el dispositivo perfecto para introducirse por los angostos recovecos del túnel, y servir de avanzadilla a los investigadores. Por el momento, las fotos captadas por Tlaloque I han permitido demostrar que el túnel fue rellenado de forma intencionada. “Todo el conducto –de más de 100 metros de longitud– está excavado en la roca de manera perfecta; en algunas partes se ven las marcas de las herramientas con las que los teotihuacanos lo hicieron. El techo del túnel es abovedado y al menos la parte que recorrió el robot se observa estable, lo que nos da muchas posibilidades de que en las próximas semanas podamos entrar físicamente para explorarlo”, ha explicado el arqueólogo Gómez Chávez.
Vista aérea del Templo de la Serpiente Emplumada. Crédito: INAH.
Aunque el túnel fue hallado en el año 2003, ha sido este año cuando los especialistas lograron acceder a su entrada y difundieron las caracteríticas del mismo, obtenidas mediante el uso de aparatos de georradar. Ahora, gracias a la ayuda de Tlaloque, es posible que unas semanas los investigadores se aventuren personalmente por el largo pasadizo, desvelando secretos que llevan ocultos casi 2.000 años. Estaremos pendientes de cualquier novedad y, como es lógico, os contaremos todas las noticias que surjan al respecto.
Fuente: Robot capta primeras imágenes de túnel teotihuacano (INAH)
Crédito fotografías: INAH.
Entradas relacionadas:
-Descubren la entrada a un milenario túnel en Teotihuacán
-100 años de visitas a Teotihuacan
-La tumba más antigua de Mesoamérica
-Hallan un templo azteca por azar
-Excavación en ‘El lugar de los Muertos’

















