El artista galo Licoti (ese es su apodo en la web Deviantart) ha creado una espectacular y hermosísima recreación artística de nuestro Sistema Solar. Nada más y nada menos que una descomunal ilustración de 30.000 píxeles de ancho por 10.000 de alto, que nos permite disfrutar de las maravillas del “pequeño” barrio cósmico al que pertenecemos. La imagen, que os recomendamos encarecidamente ver (arriba tenéis un pequeño fragmento) está alojada en Wikimedia, y “pesa” nada menos que 18 Mbs. Algo lógico si tenemos en cuanta las dimensiones de la ilustración. De verdad que no debéis dejar de echarle un vistazo.
Licoti ha tenido también la gentileza de realizar un vídeo con la ilustración, disponible en Youtube en alta definición, y que añade algunas características multimedia igualmente interesantes. Lo incluimos bajo estas líneas, aunque lo ideal es que lo visionéis en alta definición y a toda pantalla, para disfrutar de él en todo su esplendor.
El pequeño y adorable animalito que veis sobre estas líneas es un ejemplar de tití pigmeo (Callithrix pygmaea), y tiene el honor de ser el mono más pequeño del mundo. Por norma general, los ejemplares adultos alcanzan una longitud de entre 14 y 16 centímetros, y un peso de unos 120 gramos. Según explican en New Scientist, donde hemos encontrado la llamativa imagen, su habitat habitual se encuentra en las selvas de sudamérica, aunque este pequeño fue encontrado por la policía entre las ropas de un ciudadano peruano. Puesto que la especie está en peligro, ha sido trasladado a un centro de rehabilitación de primates ubicado en Santiago de Chile.
Es bien conocida la obsesión que Leonardo da Vinci desarrolló durante su vida por la idea de crear un ingenio artificial capaz de permitir al hombre volar como los pájaros. A pesar de los numerosos diseños al respecto que realizó, que sepamos el genio italiano nunca llegó a ver materializados sus sueños, pero hubo otro personaje, contemporáneo de Leonardo, que al menos quiso aportar su peculiar granito de arena a la historia de la aviación.
El excéntrico John Damian de Falcuis, mago y alquimista de origen italiano que había recalado en la corte del rey Jacobo IV de Escocia, tuvo que soportar durante su vida las mofas y críticas de muchos de sus contemporáneos, que lo tachaban de embustero y embaucador, a pesar de contar con la confianza y el beneplácito del monarca.
Uno de los episodios de su vida que le causaron más problemas y burlas de quienes le rodeaban –incluyendo al poeta William Dunbar– tuvo lugar en 1507, cuando se propuso volar desde Escocia hasta Francia –¡nada menos!– con ayuda de unas alas rudimentarias ideadas por él mismo. Hasta ahora se sabía que el intento de Damian –que saltó desde lo más alto del castillo de Stirling– se saldó con una pierna rota y el orgullo herido, pues su «gesta» le valió el irónico apelativo de «hombre pájaro». Sin embargo, el historiador Charles McKean, profesor de la Universidad de Dundee, descubrió hace un par de años algunas evidencias de que, después de todo, el intento de Damian podría haber sido más exitoso de lo que se creía.
Castillo de Stirling, Escocia. Crédito: Wikipedia.
Según los documentos encontrados, el imprudente alquimista logró recorrer una distancia de más de media milla (unos 800 metros) antes de «besar» el suelo lo que, teniendo en cuenta lo rudimentario de su «ala delta», podría considerarse todo un éxito en opinión del profesor McKean, para quien no hay duda de que Damian debería ser considerado el primer hombre en volar.
Los primatólogos saben de sobra que algunos comportamientos de los chimpancés resultan desconcertantes, en muchos casos por su similitud con ciertas conductas humanas. En Discovery News acaban de publicar unas impactantes fotografías de bebés de chimpancés momificados. Las momias de estos animales no son fruto de ninguna práctica de embalsamamiento, sino el resultado de un proceso natural que se produce cuando mueren y sus madres se niegan a aceptar su fallecimiento. Según el interesante texto divulgado por la publicación estadounidense, cuando las crías de chimpancé mueren de forma prematura, algunas de las madres parecen negarse a aceptar la evidencia, y continúan llevando consigo a sus retoños fallecidos, e incluso insisten en acariciar el pelo de sus cuerpos. Esta negación de la muerte de sus vástagos se prolonga durante un tiempo, hasta que la madre “acepta” el hecho y finalmente abandona el cadáver. Para entonces, como explican en Discovery News, el cuerpo del bebé chimpancé ha quedado momificado por causas naturales. Si no tenéis problemas con el inglés, os recomendamos la lectura de la entrevista que realiza Jennifer Viegas, redactora de la publicación, a Dora Biro, zoóloga de la Universidad de Oxford. Os dejamos algunas fotografías. Hablan por sí solas…
Actualización: Hemos encontrado un vídeo en RTVE (sin audio) en el que se aprecia este singular comportamiento. Al igual que las imágenes, no tiene desperdicio. Podéis verlo a continuación:
Parece un simple escarabajo, pero el Onthophagus taurus tiene el honor de haber recibido el “galardón” de ser el insecto más fuerte del mundo. Tras una investigación que se ha prolongado durante meses, los entomólogos Knell y Leigh Simmons, de la Universidad de Western Australia han publicado los resultados de su estudio en la revista Proceedings of the Royal Society B, donde explican que este forzudo escarabajo es capaz de arrastrar un peso 1.141 veces superior al suyo propio. Una fuerza descomunal que, trasladada a una persona de 70 kilos de peso, le permitiría levantar en el aire seis autobuses dobles.
Los investigadores tuvieron la oportunidad de medir los superpoderes del bichito simulando las peleas de apareamiento que se producen entre los machos de esta especie cuando se disputan a una hembra en los túneles que ésta construye para depositar sus huevos. En esta despiadada contienda juegan un papel muy importante los cuernos con los que cuentan los machos de Onthophagus, con los que transmiten esa tremenda fuerza bruta que son capaces de desarrollar. Para realizar sus pruebas, los estudiosos recrearon en el laboratorio un escenario similar y ataron un hilo de algodón a la parte trasera de los escarabajos. Después realizaron tirones que obligaban a los especímenes a aferrarse a las paredes del túnel, en un modo similar al que emplean durante las peleas.
Tres meses después de que la empresa Virgin Galactic celebrase la puesta en escena de su nave espacial, la Virgin Space Ship Enterprise, con la que se iniciarán los primeros vuelos espaciales comerciales, su dueño, Richard Branson,emprende una nueva aventura, esta vez en la profundidad de los mares. El pasado 1 de febrero, la empresa Hawkes Ocean Technologies (HOT), pionera en el diseño y fabricación de pequeños “submarinos” destinados a actividades de recreo, científicas y empresariales, hacía entrega a Branson de su nuevo juguete, con un valor de 665.000 dólares (unos 480.000 euros).
Bautizado como Necker Nymph, en honor al nombre de la isla privada que el multimillonario posee en el Caribe, se trata de un increíble sumergible con aspecto de “nave espacial” y capacidad para tres personas (un piloto y dos pasajeros). Diseñado y construido por el famoso Ingeniero Graham Hawkes, propietario de HOT, su increíble hidrodinámica le permite sumergirse a profundidades de hasta 40 metros, realizar giros de 360 grados y alcanzar velocidades bajo las profundidades de hasta cinconudos, siendo manejado como si de un jet se tratase, gracias al empleo de un moderno joystick. Branson y su compañía Virgin planean en un plazo no muy lejano ofrecer una nueva y mágica experiencia para aquellos que tengan miedo a volar.
Visitar pecios hundidos, “volar” entre ballenas y delfines dejará de ser una actividad reservada para intrépidos buzos. Disfrutar de los misterios y la belleza que encierran las profundidades de los mares será posible a bordo de vehículos como el Necker Nymph.
Hace exactamente 120 años, la ciudad de Nueva York asistió a una escena que parecía sacada de una novela de aventuras. El 25 de enero de 1890, una multitud entusiasmada recibió con vitores y aplausos a una jovencita de sólo 26 años. Su nombre era Nellie Bly, y su hazaña: dar la vuelta al mundo en un tiempo récord para la época: 72 días, 6 horas, 11 minutos y 14 segundos. Aquella marca mejoraba con creces la establecida por un personaje de ficción: el caballero británico Phileas Fogg, surgido de la inquieta mente del genial novelista Julio Verne. Había sido precisamente la novela escrita por éste, Vuelta al mundo en 80 días, la que había dado a Bly la idea de realizar su audaz aventura por buena parte del globo.
Tras convencer a su jefe, el editor Joseph Pullitzer (director del diario sensacionalista The New York World, aunque más célebre por el premio que lleva su nombre), la joven Bly –en realidad su nombre era Elisabeth Jane Cochran– había partido de Hoboken (estado de Nueva Jersey) el 14 de noviembre de 1889, y durante las siguientes semanas recorrió lugares como Londres, Calais, Suez, Colombo, Singapur, Hong Kong y otros muchos parajes. Siempre luchando contra el reloj, y con la determinación de demostrar a todo el mundo de lo que era capaz aquella perspicaz, atractiva e inteligente muchacha. En su personal odisea, tuvo tiempo incluso de entrevistarse con Julio Verne, quien la animó a lograr su objetivo.
Bly, preparada para la aventura. Crédito: Congress Library.
Así reflejaba un diario español la aventura de la reportera estadounidense.
Visto así, la cosa podría parecer poco más que la aventura de una alocada y valiente jovencita. Sin embargo, lo cierto es que Nellie Bly era mucho más que eso, como bien sabían su jefe y sus compañeros de trabajo. Bly había llegado al mundo del periodismo casi por casualidad, después de escribir una carta al director del Pittsburgh Dispatch, quejándose por la publicación de un artículo de tono machista. Su estilo agradó al responsable del diario, y éste le ofreció un puesto como reportera.
Con el tiempo, nuestra protagonista dejó la ciudad y se trasladó a Nueva York, donde consiguió empleo en el diario de Pullitzer. Fue allí donde, en 1887, la joven periodista demostró su valía como reportera. Consiguió acceder a una institución psiquiátrica para mujeres, ubicada en la isla de Blackwell, para conocer desde dentro el trato que recibían las internas. Haciéndose pasar por una paciente más, Bly vivió en sus propias carnes las terribles condiciones que sufrían a diario el resto de enfermas. Pasó allí diez días y diez noches, hasta que un compañero del diario consiguió rescatarla del infierno. A su salida, la joven periodista escribió lo que ocurría tras aquellas paredes, y sus denuncias sirvieron para que el estado de Nueva York aumentara en un millón de dolares anuales el presupuesto para este tipo de instituciones mentales. Hoy, aquel trabajo –precursor del periodismo de investigación– se estudia en no pocas facultades de periodismo estadounidenses como ejemplo de infiltración.
Aunque Bly abandonó el periodismo temporalmente tras casarse en 1895 con un adinerado empresario mucho mayor que ella, volvió a ejercer la que era su pasión tras la muerte de éste. Entre otras cosas, cubrió la convención de 1903 a favor del sufragio femenino, y se convirtió en la primera mujer periodista en cubrir un conflicto armado: nada menos que la Primera Guerra Mundial. Una vida llena de emociones y aventuras, que finalizó en 1922, cuando falleció a consecuencia de una neumonía. Nacía así la leyenda de una mujer que consiguió sobresalir, por encima de todas las adversidades, en una sociedad que sólo dejaba espacio a los hombres. Sirvan estas líneas como modesto homenaje a su figura.
** Recientemente, Ediciones Buck ha sacado a la venta Diez días en un manicomio y Alrededor del mundo en 72 días, los textos escritos por Bly sobre las dos experiencias aquí relatadas. Si no tienes problemas con el inglés, puedes leer gratuitamente ambos trabajos en estas direcciones:
Las aguas de las costas japonesas han recibido en las últimas semanas a unos insólitos visitantes: cientos de medusas gigantes, de más de 300 kilos de peso y un diámetro superior a los dos metros. Al parecer estas medusas proceden de las aguas de China y Corea, y los científicos creen que su descomunal tamaño podría estar causado por la contaminación de las aguas en las costas chinas, así como al efecto del calentamiento global de la Tierra, pues se da la circunstancia de que las aguas del mar de Japón se están calentado a un ritmo tres veces mayor que el resto de las aguas del planeta. De hecho, el número de estas medusas gigantes ha ido incrementándose en los últimos diez años, convirtiéndose en una auténtica plaga.
Este supercrecimiento de las medusas es también un problema ecológico y económico, pues están causando un gran número de muertes entre los peces que tocan sus venenosos tentáculos, influyendo también negativamente en la pesca de distintas especies.
Os dejamos con un impresionante vídeo en el que se aprecia a la perfección las gigantescas dimensiones de estos “animalitos”. ¿Os imagináis una plaga de este estilo en nuestras playas del Mediterráneo?
Project Censored (Proyecto Censurado), es un informe que cada año publica la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Estatal Sonoma, en California (EE UU) y en el que se incluyen las 25 noticias más censuradas que, salvo honrosas excepciones, pocas veces alcanzan eco en los medios internacionales, especialmente los occidentales.
Pese a su origen académico, el proyecto –con más de 30 años de vida– es a menudo objeto de duras críticas por parte de diversos sectores –fundamentalmente conservadores, dado el carácter izquierdista de buena parte de los participantes de Project Censored–. Los críticos han señalado, por ejemplo, que algunas de las noticias supuestamente censuradas sí han sido publicadas en varios medios, y también han destacado su adhesión a hipótesis duramente cuestionadas como la supuesta existencia de una conspiración en los atentados del 11-S.
En cualquier caso, si tenéis interés en la cuestión podéis encontrar el listado de las noticias censuradas de este año en la web del proyecto (está disponible en castellano aquí, aunque la traducción no es todo lo buena que debería). ¿Qué opináis vosotros?
Hace algunas semanas os explicábamos aquí que los seres humanos, al igual que otros animales, emitimos una luz visible, aunque a niveles muy bajos. Hoy queremos compartir con vosotros una de esas listas que tanto nos gustan, en la que se repasan diez organismos distintos con propiedades bioluminiscentes. La idea ha surgido de la siempre alocada mente de los chicos de Oddee, una web especializada en esto de los top ten sorprendentes y curiosos. Nuestro favorito, el número 6.
Esta especie de champiñón es originaria de Japón, y especialmente de la prefectura de Wakayama, donde brotan en los árboles chinquapin durante la temporada de lluvias.
2. Calamar hawaiano (Euprymna scolopes)
Este animal que vive en las aguas del Pacífico posee propiedades bioluminiscentes gracias a colonias de la bacteria Vibrio Fischeri, que reside en varios de sus órganos, y le permiten controlar el brillo y la dirección de la luminosidad emitida. Como “extra”, dichos órganos no sólo son capaces de generar luz con ayuda de las bacterias, sino que también permiten al calamar detectarla, funcionando así como un “juego extra” de ojos.
3. Medusa ‘alarma’ (Atolla Wyvillei)
La bioluminiscencia de esta medusa es realmente sorprendente, pues tiene como finalidad servir de “grito de alarma” cuando el animal necesita ayuda. Tal y como explican en Oddee, cuando este animal se ve atrapado por un depredador, su única vía de escape consiste en iluminarse y atraer la atención de algún bicho más grande, que pueda atacar a su atacante y librarle de ella. Os dejamos también un vídeo de youtube en el que se aprecia la belleza de este animal en pleno “espectáculo”.
4. Hongo Jack-o-Lantern (Omphalotus olearius)
Este llamativo y vistoso hongo –generalmente de un color amarillo-anaranjado– obtiene sus cualidades bioluminiscentes al exudar una enzima llamada luciferases, presente también en otras especies con cualidades luminosas semejantes, como las luciérnagas.
5. Panellus luminiscente (Panellus stipticus)
Otro hongo, en este caso ampliamente distribuido por todo el mundo, aunque de forma especial en territorios de Norteamérica, especialmente en la costa Este. Como nota curiosa, este hongo ha sido usado como espesante sanguíneo.
6. Ctenophore Bathocyroë
Este hermosísimo animal, de nombre impronunciable y una belleza casi indescriptible, es un ctenóforo, aunque su apariencia recuerde al de una medusa. Como ya habréis adivinado a través de la fotografía, vive en las grandes profundidades oceánicas, y especialmente en aguas del Atlántico. Mide poco más de cinco centímetros, y no fue descubierto hasta 1978.
7. Dinoflagellata.
Los dinoflagellata forman parte de un extenso grupo de protistasflagelados . La mayoría de las especies son unicelulares y forman parte del plancton marino, si bien las hay de agua dulce y coloniales. Algunos dinoflagelados son responsables de las mareas rojas, pues sintetizan fuertes toxinas. [Wikipedia]
8. Gelatina cristal (Aequorea victoria).
Esta singular medusa se encuentra habitualmente en aguas de la costa oeste de Norteamérica y es capaz de producir flashes de luz azul. Esa luz producida es transducida a verde por la proteína verde fluorescente (GFP). Ambas aecuorina y la GFP son importantes herramientas de los estudios biológicos. [Wikipedia]
9. Lampyris noctiluca.
Este tipo de luciérnaga, muy común en Europa, pertenece al género Lampyris. Las hembras suelen tener el doble del tamaño de los machos (hasta 25 milímetros de longitud), pero carecen de alas. A cambio, son capaces de emitir su célebre y bello resplandor.
10. Photinus pyralis.
Otra bella luciérnaga y, de nuevo, es la hembra la que ilumina su abdomen para atraer al macho.