Un viaje al corazón “energético” del Pirineo | Planeta Sapiens

Un viaje al corazón “energético” del Pirineo

Publicado el 15 junio 2012 por Redacción

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El pasado sábado 15 de junio tuvimos la oportunidad de participar en un divertido –y educativo– blogtrip en el que, de la mano de Endesa y su iniciativa Actitud Azul, pudimos conocer los entresijos de una de sus centrales hidráulicas y los detalles del proyecto de rehabilitación medioambiental de once ibones del Pirineo aragonés. Los ibones son lagos de montaña de pequeño tamaño y origen glaciar, y normalmente están ubicados a una altitud superior a los 2.000 metros. Nosotros tuvimos la suerte de visitar uno de ellos, el ibón de Llauset, donde Endesa ha construido una presa que abastece –junto con la de Moralets-Baserca, a la central hidráulica de Moralets.

Edurne Pasabán y el grupo de bloggers participantes en la escapada | © Javier García Blanco.

En la escapada participaron también varios bloggers especializados en temas de medio ambiente, y tuvimos la suerte de compartir la jornada con la montañera Edurne Pasabán, quien nos amenizó el viaje contándonos cómo se inició en el mundo de la montaña y todos los esfuerzos que tuvo que realizar hasta convertirse en la primera mujer en coronar los catorce ochomiles.

Una breve charla antes de entrar en el central | © Javier García Blanco.

La verdad es que aunque uno conozca a grandes rasgos el funcionamiento de una central hidráulica, descubrir todos sus secretos de la mano de los especialistas que operan en ella resulta bastante impresionante. Lo primero que llama la atención son las estrictas medidas de seguridad –tuvimos que ir provistos de un casco y unas botas especiales durante toda la visita–, y la entrada en la propia central –enclavada más de un kilómetro en el interior de la montaña– casi parece una escena sacada de una película.

Vista parcial del interior de las instalaciones y sala de control de Moralets | © Javier García Blanco.

Uno de los responsables de Endesa, durante la visita a Moralets | © Javier García Blanco.

Una vez en su interior los responsables de Endesa nos explicaron todos los entresijos de una central como la de Moralets, de tipo reversible o de bombeo, aclarándonos los distintos tipos de turbinas que se emplean dependiendo de las instalaciones y la altura de los saltos de agua (Pelton, Kaplan, etc…), la potencia que tienen los alternadores y otras cuestiones de índole técnica.

Válvulas de entrada de agua a las turbinas | © Javier García Blanco.

Además de estas explicaciones, tuvimos la suerte de poder asistir en directo a un “arranque planificado”. Sin duda fue una experiencia impresionante –y ensordecedora, sobre todo los primeros segundos–, que te hace ser consciente del enorme poder que posee el agua para producir energía.

Tras la visita a la central y después de reponer fuerzas en la preciosa localidad de Aneto –si pasáis por allí, muy recomendable el restaurante Nestuy– subimos en microbús hasta la presa de Llauset, levantada en el entorno del ibón del mismo nombre. El trayecto de ascenso se prolonga durante algo más de media hora, pero las vistas son tan impresionantes que las numerosas curvas casi se agradecen. Una vez ante el túnel de acceso a la presa, las vistas son realmente espectaculares.

Vistas desde el acceso a la presa de Llauset | © Javier García Blanco.

Ibón de Llauset | © Javier García Blanco.

En cualquier caso, lo que nos espera tras recorrer el túnel de acceso, es aún más impresionante. Basta pasar un rato disfrutando del paisaje y el entorno de la presa para confirmar el magnífico resultado de los trabajos de rehabilitación ambiental realizados en los últimos años, y que hoy permiten a cualquier visitante disfrutar plenamente de este hermoso paraje pirenaico. El enclave es además un magnífico lugar para conocer las maravillas geológicas de nuestro planeta, pues el “circo” del barranco de Llauset, donde se encuentra el ibón, es un fantástico ejemplo de cabecera glaciar colgada.

Vistas desde el ibón de Llauset | © Javier García Blanco.

Y, por otra parte, es un lugar inmejorable para disfrutar del deporte en plena naturaleza. Nosotros no tuvimos tiempo suficiente, pero existen varias rutas para pasear y practicar el senderismo en los alrededores. Podéis ver algunos ejemplos aquí o aquí.

Sin duda alguna una opción más que recomendable para una escapada de fin de semana en plena naturaleza :-)

Agradecimientos: Departamento Comunicación Endesa & Netthinkisobar

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