Un equipo de investigadores de la Universidad Washington en Saint Louis (EE.UU.) ha desarrollado un sorprendente e ingenioso sistema para atacar los temibles tumores con ayuda de ‘nanoabejas’. Las abejas normales utilizan su picadura para “bombear” veneno en sus víctimas, un sistema que los científicos estadounidenses han copiado al tomar prestado uno de los compuestos activos principales de dicho veneno, el melittin. Para transportar dicha sustancia al interior del cuerpo, los investigadores han desarrollado unas nanoabejas, pequeñas partículas capaces de buscar y destruir las células tumorales.
Según Paul Schlesinger, uno de los autores de la investigación, publicada recientemente en el Journal of Clinical Investigation, el sistema tiene menos efectos secundarios que los tratamientos habituales contra el cáncer, tal y como han desvelado las pruebas realizadas con ratones. “Al utilizar las nanoabejas estamos limitando los efectos secundarios e incrementando la efectividad del melittin en la lucha contra el cáncer”, explicó.
Las nanoabejas diseñadas por este grupo de científicos están realizadas en un material similar al teflón, al que se añade el melittin. Gracias a su peculiar diseño, estas nanopartículas son capaces de detectar las células cancerígenas entre otras sanas, pues atacan sólo a aquellas células que poseen una proteína particular en su superficie. Cuando las nanoabejas descubren una célula tumoral le inyectan el melittin, que alcanza la mitocondria, destruyéndola.
Según Schlesinger, durante la investigación probaron las nanoabejas en dos tipos de cáncer –melanoma y cáncer de mama–, siempre empleando ratones para los ensayos. Tras menos de una semana de ensayos con la sustancia, el crecimiento de las células tumorales se había ralentizado un 25 por ciento en el caso del cáncer de mana, y un 88 por ciento en el melanoma. En opinión de los investigadores, estas nanoabejas podrían utilizarse en un futuro no sólo para combatir tumores, sino también para prevenir su aparición o retrasarla.
Fuente: Nanobees zap tumors with real bee venom (Discovery News)










