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Nace Viajes en el objetivo

Posted on 10 junio 2013 by Redacción

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Viajes en el objetivo

Desde la semana pasada, nuestra sección de Viajes tiene su propio espacio en la red. La nueva “criatura” se llama Viajes en el objetivo, y a partir de ahora será allí donde iremos publicando nuestros artículos, reportajes y fotografías relacionados con el turismo. Tenemos ya habilitado un perfil en Facebook y una cuenta en twitter para la nueva web, así que también puedes seguir todas las actualizaciones a través de esas dos vías.

Aquí, en Planeta Sapiens, seguiremos publicando los contenidos habituales relacionados con la historia, la ciencia, el arte y la cultura en general ;-)

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Kumbhamela, la mayor celebración religiosa del planeta

Posted on 15 enero 2013 by Redacción

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Desde ayer, 13 de enero y durante 55 días, la ciudad india de Allahabad, en Uttar Pradesh, acogerá el espectacular, colorido y multitudinario festival religioso hinduista de Kumbhamela o Kumbh Mela (literalmente, el festival de la vasija)Esta celebración –que consiste en un peregrinaje–, se celebra en cuatro ocasiones a lo largo de un periodo de doce años, cada vez en una ciudad santa distinta: Prayag (Allahabad), Hardwar, Ujjain, y Nasik. Además, cuando se “cierra” el ciclo de doce años tiene lugar un festival mayor, conocido como majā kumbhamela, que se celebra siempre en Allahabad, a orillas del río Ganges, como ocurre este año.

Peregrinos durante el Kumbhamela de 2010 en Haridwar | Crédito: Wikipedia.

En total, durante los próximos 55 días pasarán por la celebración cerca de 80 millones de peregrinos, lo que lo convierte en el mayor festival religioso del mundo. Unas cifras impresionantes para una celebración colorida y ruidosa, en la que se mezclan los cantos rituales con el sonido de instrumentos de percusión, y que tiene como momento culminante el baño en el Ganges, en el que se sumergen los peregrinos para limpiar sus pecados, después de recorrer a pie varios kilómetros.

En este enlace de Avax News podéis echar un vistazo a una vistosa galería fotografía –la imagen que abre esta nota es una de ellas–, y aquí encontraréis más información sobre esta singular celebración hinduista.

Fuente: Avax News

Crédito foto apertura: Rajesh Kumar Singh/AP Photo

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¿Te apuntas a unas vacaciones Malibu?

Posted on 18 diciembre 2012 by Redacción

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Con la Navidad y el comienzo oficial del invierno a la vuelta de la esquina, ¿a quién no le apetece una escapada a algún destino exótico y paradisiaco? Si ese es tu caso, Malibu te ofrece la oportunidad de hacer realidad ese deseo. ¿Qué tienes que hacer? Pues muy sencillo: sólo tienes que seguir las instrucciones que hay bajo estas líneas (haz click en la imagen para más información). ¡Qué disfrutes! ;-)

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Ponteceso, un paraíso natural en la Costa da Morte

Posted on 03 diciembre 2012 by Javier García Blanco

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«Es una pena que no hayáis venido coincidiendo con un temporal». Con esta sorprendente frase nos recibió uno de nuestros anfitriones que, durante tres jornadas, iba a guiar nuestros pasos por los distintos rincones del término municipal de Ponteceso. Y es que por mucho que pueda extrañar en un primer momento al foráneo, la espectacularidad de los temporales que se ciernen cada invierno en este hermoso enclave de la Costa da Morte, en la provincia de A Coruña, constituye uno de sus principales encantos y atractivos turísticos. Como es fácil imaginar, la imponente manifestación de las fuerzas de la naturaleza –aquí encarnadas por las peligrosas aguas del Atlántico– tiene también su cara oscura y amarga, pues se ha cobrado una larga lista de víctimas entre marinos y percebeiros de la comarca.

Esa dualidad de la mar como proveedora de sustento y al mismo tiempo peligrosa parca que reclama vidas a cambio se repite en cualquier zona costera, pero en esta región gallega, escenario habitual de terribles naufragios desde siglos pasados, parece aún más evidente, como se encarga de subrayar su popular nombre.

Aunque nosotros no tuvimos la oportunidad de disfrutar del imponente espectáculo que supone un temporal en esta zona del noroeste de la península, a cambio gozamos de un tiempo espléndido –mucho más habitual de lo que cabría imaginar en un principio, según nos explicaron– que nos acompañó durante buena parte de nuestra visita a los numerosos atractivos que ofrece este término municipal, entre los que se incluyen espectaculares paisajes y entretenidas rutas de senderismo para los amantes de la naturaleza, playas tranquilas y paradisiacas, una atractiva oferta cultural en la que no falta el arte más vanguardista, magníficos ejemplos de patrimonio arqueológico y, por supuesto, una sabrosa gastronomía capaz de satisfacer a los paladares y los estómagos más exigentes.

Nosotros decidimos comenzar con algo de ejercicio, y para ello nada mejor que realizar alguna de las rutas de senderismo que recorren los bellos paisajes de la ribera y del litoral de Ponteceso. En estos momentos es posible recorrer dos rutas distintas: la del Camiño da Ribeira (Camino de la ribera) o PR-G 148, y la llamada ruta Pondaliana, en honor al poeta Eduardo Pondal, autor de la letra del himno gallego y natural de la comarca. De hecho, ambos recorridos arrancan junto a la casa natal del ‘bardo de Bergantiños’, cerca del puente que une las dos orillas del río Anllóns.

Allí se encuentra uno de los monolitos que recuerdan al poeta con alguno de sus versos y en los que su figura guía al caminante con su mirada la dirección en la que se encuentra el siguiente monolito de la ruta (son catorce en total). Además de estas moles pétreas hay también otros elementos mucho más modernos, acordes a los tiempos de la “vida 2.0″, y que jalonan también distintos puntos de las rutas de senderismo. Se trata de 30 códigos QR con los que –teléfono “inteligente” mediante–, los caminantes podrán obtener información de interés en cada etapa del camino: por ejemplo, algunos de los versos que Pondal escribió inspirado por los paisajes de la zona.

La primera de las rutas (Camiño da Riberia) cuenta a su vez con dos variantes. La primera de ellas (la vía principal) une Ponteceso con la localidad de Corme, prolongándose durante 11,3 kilómetros, con una duración aproximada de unas tres horas y cuarenta y cinco minutos. A lo largo de la misma tendremos oportunidad de disfrutar de las vistas del paseo fluvial y el estuario del río Anllóns (declarado Zona de Especial Protección para las Aves –cuenta con un observatorio ornitológico– y Lugar de Importancia Comunitaria), o de las dunas de la ensenada de A Insua.

En la hermosa playa de Balarés –durante la II Guerra Mundial se ubicó aquí una mina de titanio que abasteció al ejército nazi– podemos aprovechar para hacer un alto en el camino y reponer fuerzas con una sabrosa comida en el restaurante Miramar –con hermosas vistas del enclave– o en el merendero habilitado para los visitantes.

El camino continúa siguiendo la ladera del monte de A Facha en dirección al valle de Gondomil, donde se encuentra uno de los restos arqueológicos más singulares de la comarca: la llamada Pedra da Serpe, una roca con un antiquísimo relieve de origen pagano en el que se aprecia una misteriosa serpiente alada, a la que se le añadió muchos siglos después una cruz para cristianizar el enclave, que sigue envuelto en curiosas leyendas.

La ruta del Camiño da Ribeira continua en dirección a Corme, pero antes nos permite disfrutar de otras tres playas: las de A Ermida –con unas magníficas vistas de la isla de A Estrela– Arnela, O Osmo, muy próximas a Corme Porto.

La variante del Camiño da Ribeira (PR-G 148.1) une la Pedra da Serpe con el alto de Os Loureiros y la cima del Monte Branco. Tiene un recorrido de 5,57 kilómetros y una duración aproximada de dos horas, pero el esfuerzo bien merece la pena para disfrutar de las espectaculares vistas que ofrece el mirador del Monte Branco, desde donde se domina gran parte de la comarca.

La otra ruta, la Pondaliana, parte también de la casa del poeta, y se prolonga por espacio de sólo cuatro kilómetros, por lo que puede recorrerse fácilmente y sin demasiado esfuerzo en apenas hora y media. Cada una de las etapas de este camino ha sido” bautizada” con versos de Pondal y culmina en el Monte Branco que acabamos de mencionar, donde se levanta el último monolito de la ruta.

Tanto si hemos realizado la ruta del Camiño da Ribeira como si preferimos la comodidad del coche, una fantástica opción para nuestra siguiente etapa es la visita a Corme. Desde allí podemos acercarnos hasta el cabo Roncudo –donde se levanta el faro del mismo nombre–, un escenario perfecto para disfrutar de los paisajes en los que crecen los sabrosos percebes –los que se cogen aquí tienen fama de ser de los mejores de toda Galicia–, “capturados” por los valientes y arriesgados percebeiros, que como no podía ser de otro modo cuentan con un vistoso monumento en la localidad.

En Corme quedan aún muchas cosas por ver. Los amantes de la Historia –y en especial de nuestro glorioso pasado naval– pueden acercarse a conocer la casa natal de Francisco Mourelle de la Rúa, un destacado marino español que brilló como explorador en aguas del Pacífico (a él se debe, entre muchos otros logros, el descubrimiento del archipiélago Vava’u, en Tonga) y como militar frente a ingleses y franceses en las costas del sur de la península. Además, la localidad colocó hace un par de años un pequeño busto rememorando la vida de este notable cormelán, que poco a poco va siendo mejor conocido fuera de estas tierras, en especial gracias a la labor de vecinos como José Manuel Ferreiro Chans, uno de los mayores especialistas en la figura de Mourelle de la Rúa.

Otra propuesta interesante pasa por callejear por los barrios antiguos de Corme, donde todavía se conservan algunas buenas muestras de la arquitectura típica de la zona, o acudir hasta la Fundación Torre-Pujales, donde se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo de la Costa da Morte (calle Real nº14). Seguramente sorprenderá al visitante encontrar un espacio de estas características en un pequeño pueblo costero como Corme, de apenas 1.300 habitantes. Sin embargo, este singular espacio museístico ha conseguido dinamizar culturalmente la comarca, y se plantea como uno de sus retos principales implicar a toda la Costa da Morte para convertirla en un destino de calidad para los amantes del arte.

OTRAS ACTIVIDADES DE INTERÉS
Dependiendo de la época del año en la que hagamos nuestra visita, podemos disfrutar de otras actividades y participar en las distintas fiestas que se celebran en la comarca. En Semana Santa, por ejemplo,  podemos complementar las procesiones típicas de esas fechas que tienen lugar en Corme con la asistencia a la Fiesta del pulpo, que se celebra cada año en Ponteceso. Siguiendo esa misma línea de festividades gastronómicas, hay que marcar en el calendario el primer sábado del mes de junio, fecha en la que tiene lugar en Brántuas la Fiesta del Raxo (una receta típica con carne de cerdo), así como el primer o segundo sábado de julio, cuando se celebra la imperdible Fiesta del Percebe, en este caso en Corme. Ya con la llegada del otoño, con el último sábado de octubre, Ponteceso es la elegida para acoger la Fiesta de las fabas.

Otra propuesta interesante relacionada con la gastronomía consiste en acompañar a las mariscadoras de la cercana localidad de Cabana de Bergantiños, que faenan en el estuario del río Anllóns. Aunque no es su actividad principal, se puede concertar un encuentro con ellas para acompañarlas mientras trabajan y conocer de primera mano cómo recogen los riquísimos berberechos del Anllóns, bien apreciados dentro y fuera de la región. Una actividad que sin duda disfrutarán los amantes de la fotografía, además de ser una buena oportunidad de apreciar la belleza de los paisajes del estuario desde otro punto de vista.

En lo que respecta a la arqueología y el patrimonio artístico, tanto el término municipal de Ponteceso como otros puntos de la comarca cuentan con varios enclaves que merece la pena visitar, como la iglesia de San Martiño de Cores (cuyo origen se remonta al siglo XIII), la de San Fiz de Anllóns o la del antiguo monasterio de San Vicente da Graña. Mucho más antiguos y relacionados con la época prehistórica son los dólmenes como el de Dombate (IV milenio a.C.), el de Pedra da Arca o el de Pedra Cuberta y, por supuesto, tampoco faltan manifestaciones de la cultura castreña, con ejemplos como los restos del Castro de Bomeiro.

CÓMO LLEGAR:

La mejor referencia para acercarte a Ponteceso es tomar la villa de Carballo como punto de partida, situada a 33 kilómetros de A Coruña por la AC-552 y a 45 km y Santiago de Compostela (AC-1914). Desde Carballo, sigue luego la AC-414 en dirección a Malpica y en Buño (9,5 kilómetros), coge el desvío a Ponteceso por la AC-422.

Los aeropuertos internacionales de Galicia (Alvedro – A Coruña, Lavacolla – Santiago de Compostela y Peinador – Vigo) se comunican por una moderna autopista y red de carreteras que facilita la llegada al Ayuntamiento de Ponteceso. Igualmente, existen buenas comunicaciones al municipio en líneas de autobús desde Carballo, con frecuentes conexiones desde A Coruña y Santiago de Compostela.

DÓNDE COMER:

Restaurante Miramar 
Playa de Balarés. Tlf. 605240657 / 654918528

Restaurante Mar de Ardora
As Revoltas – Canduas – Cabana de Bergantiños. Tlf. 981754311

A Pesqueira
Avda. Anllóns, 84. Ponteceso. Tlf. 981714052

DÓNDE ALOJARSE:

Hotel Monte Blanco
Neaño – Cabana de Bergantiños. Tlf. 981 714 428. E-mail: info@hotelmonteblanco.com

Casa Rural Campo da Feira
Calle Campo da Feria nº2, Ponteceso. Tlf. 609 618242 / 609 618241.

MÁS INFORMACIÓN: Os Camiños do Mar

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Macchu Picchu en 16 gigapixels

Posted on 20 noviembre 2012 by Redacción

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Ya os hemos hablado aquí en otras ocasiones de los gigapan o gigapixels, esas impresionantes fotografías con resoluciones muy superiores a las que consiguen las cámaras de fotos convencionales utilizando los métodos tradicionales, y que permiten a los usuarios disfrutar de paisajes, escenas u obras de arte con un nivel de detalle inimaginable hasta hace apenas unos años. En este caso, el escenario escogido para ser fotografiado con esta singular técnica es el espectacular paisaje de la antigua ciudadela inca de Machu Picchu, en Perú.

El autor de la gigantesca imagen –la toma alcanza un total de 16 gigapixels, más o menos 2.500 veces la resolución de una cámara convencional– es el fotógrafo estadounidense Jeff Cremer, quien viajó hasta el fascinante rincón peruano acompañado por Destin, de Smarter Every Day. Este último documentó buena parte del proceso en un vídeo que podéis ver bajo estas líneas (cuenta con subtítulos en español), y gracias a él podemos entender un poco más el trabajo que supuso realizar una imagen de estas características.

¿Ya habéis visto el vídeo? Pues ahora es el momento de que paséis por la web del proyecto y echéis un vistazo a las fabulosas vistas que ofrece este hermoso paraje de la cordillera central andina, con las imponentes ruinas que los incas dejaron a su paso. Una magnífica –y barata– oportunidad para conocer uno de los lugares más sugerentes de toda Sudamérica. Aunque claro, nunca será como estar allí en vivo y en directo ;-)

Fuente: Shooting the highest-resolution photo ever made of Machu Picchu (Petapixel.com)

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Vienne: historia y patrimonio a ritmo de jazz

Posted on 19 octubre 2012 by Javier García Blanco

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En teoría, el plato fuerte de nuestra visita a la localidad de Vienne –a apenas 30 kilómetros de Lyon– iba a consistir en la asistencia a dos de las sesiones del festival internacional Jazz à Vienne, que cada año (desde hace 32), se celebra en la ciudad durante el verano. Sin embargo, el evento musical –que extiende su programa de actuaciones durante más de veinte días–, fue sólo una pequeña parte de las muchas sorpresas que nos depararía esta pequeña ciudad francesa de 30.000 habitantes y más de 2.000 años de antigüedad.

Con una magnífica comunicación desde Lyon (el precio del billete de tren no llega a los 7 euros, y el trayecto se completa en unos 20 minutos), la visita a Vienne se hace imprescindible si estamos de visita en la capital de Ródano-Alpes, aunque la localidad bien merece una escapada por sí misma. Aunque ya en el neolítico y la Edad de Bronce hubo asentamientos humanos de importancia en la zona, el evento que cambió para siempre el devenir de la región fue la llegada de los romanos a mediados del siglo I a.C.

Fue el mismísimo Julio César quien fundó allí una colonia llamada Julia Viennensis, y de allí partió un grupo de galos que, tras un altercado, acabaría por asentarse en la importante Lugdunum (actual Lyon), futura capital de la Galia. Con tales antecedentes, no es de extrañar que la población cuente con un riquísimo patrimonio que se remonta a la época galoromana, y que hoy en día sigue formando parte muy activa de la ciudad. De hecho, uno de los monumentos más importantes de la Antigüedad –el teatro romano construido en una de las colinas de la ciudad–, sirve hoy de espectacular escenario para la celebración de todo tipo de eventos y espectáculos, entre los que se cuentan el festival Jazz à Vienne.

Vista de las gradas del teatro romano durante un concierto | © Javier García Blanco.

Con un diámetro de unos 130 metros, este teatro antiguo de Vienne es uno de los más grandes de todo el mundo romano (hoy tiene capacidad para unas 13.000 personas), y acoge actuaciones musicales y teatrales durante todo el verano. Esta imponente muestra de arquitectura civil romana está abierta al público durante todo el año (horarios y tarifas, aquí).

Concierto de jazz en el teatro romano de Vienne | © Javier García Blanco.

El imponente teatro no es el único monumento de época romana que se convierte en escenario de las actuaciones musicales de Jazz à Vienne. Este destacado y veterano festival de jazz, que a lo largo de los años ha conseguido labrarse una merecida fama como uno de los eventos más importantes del panorama musical internacional, consigue volcar a locales y visitantes en una fiesta continua que no sólo se desarrolla en las laderas del teatro, sino en otros muchos enclaves de la ciudad, algunos de ellos también con un interesante pasado romano.

Arco romano en los jardines de Cibeles | © Javier García Blanco.

Es el caso, por ejemplo, del espacio que ocupó en su día el llamado jardín de Cibeles, en el que hoy se conservan algunos restos arquitectónicos del foro, como un hermoso arco con una delicada decoración en capiteles y frisos. En los aledaños de esta bella construcción se celebran también durante el festival de jazz numerosos conciertos diurnos gratuitos, tanto al aire libre como en las distintas salas cubiertas habilitadas al efecto. Este es un lugar perfecto para comenzar la noche, calentar motores escuchando algo de música, tomar una copa o incluso cenar antes de asistir al concierto principal del día, que tiene siempre lugar en el teatro de la colina.

Vista del templo de Augusto y Livia, en el centro de Vienne | © Javier García Blanco.

A sólo unas calles de allí se encuentra otro de los enclaves de época romana más importantes, el imponente Templo de Augusto y Livia, cuyo origen se remonta al año 20 a.C. y cuyo aspecto e importancia es comparable a otro monumento romano en suelo galo, la célebre Maison Carrée de Nimes. Este recinto sagrado, elevado sobre un podio de unos dos metros y medio, estuvo dedicado al culto imperial, tal y como se desprende de una inscripción latina hallada en el friso y que reza: “A Roma y a César Augusto, hijo del divino (Julio César) y la divina Livia”.

Otro testimonio de época romana que sigue en pie es la llamada “pirámide” –en realidad se trata de un pseudo-obelisco–, construida a finales del siglo II d.C., y que originalmente formó parte del antiguo circo romano de la ciudad, del que es el único resto que se conserva. Hoy en día sigue en su emplazamiento original, que se correspondía más o menos con el centro de la spina del circo.

‘La Pyramide’ de Vienne, testimonio del antiguo circo romano | © Javier García Blanco.

Si queremos seguir buscando las huellas de este rico pasado galo y romano, nada mejor que acercarnos hasta los distintos museos que existen en la localidad, como el Museo de Bellas Artes y Arqueología, el museo y yacimiento arqueológico de Saint-Roman-en-Gal (al otro lado del Ródano) o el Museo Arqueológico Saint-Pierre, este último ubicado en una antigua iglesia de los siglos V y VI (es una de las más antiguas de toda Francia), y en la que podemos encontrar numerosas piezas romanas, como estatuas, sarcófagos y hermosos mosaicos.

Interior del Museo Arqueológico Saint-Pierre | © Javier García Blanco.

La riqueza histórica y patrimonial de Vienne no termina en su apasionante legado romano, sino que continúa con magníficos ejemplos de arquitectura medieval. Muy cerca de de una de las orillas del Ródano se encuentra la iglesia románica de Saint-André-le-Bas, parte de una antigua abadía cuyos orígenes se remontan al siglo VI, y de la que se conserva un espectacular claustro –único en la región–, y una fabulosa colección de tumbas con decoración en relieve cuya datación abarca desde los siglos V a XIV.

Torre de la iglesia de Saint-André-le-Bas | © Javier García Blanco.

Claustro de la antigua abadía de Saint-André-le-Bas | © Javier García Blanco.

Muy cerca de allí, en la rue de Bourgogne, se encuentra la catedral de Saint-Maurice –una de las más grandes de Ródano-Alpes–, que se levanta en el mismo solar que el primer templo catedralicio erigido allá por el lejano siglo IV. La construcción del edificio actual se remonta al año 1130, aunque su consagración se retrasó hasta 1251. Las obras comenzaron siguiendo el estilo románico, pero con el paso del tiempo se fueron introduciendo las novedades propias del pujante estilo gótico, evidentes en la fachada principal y en las arcadas y la bóveda de la nave central. Pese a todo, se conservan aún unos sesenta hermosos capiteles románicos.

Interior de la catedral de Saint-Maurice | © Javier García Blanco.

Si queremos descansar de este agradable “empacho” de arte y patrimonio, Vienne tiene todavía muchas sorpresas que ofrecernos. En la oficina de turismo, por ejemplo, podemos alquilar por horas alguna de las bicicletas del servicio municipal con las que no sólo podremos recorrer la localidad, sino también las orillas del Ródano e incluso realizar algún tramo de la llamada Viarhôna. Este ambicioso proyecto –con muchos tramos ya en funcionamiento– unirá con una vía verde ciclista la localidad suiza de Ginebra con la ciudad francesa de Marsella. Un total de 704 kilómetros de vía ciclista que atravesarán tres regiones y catorce departamentos de nuestro país vecino.

Ciclistas a orillas del Ródano | © Javier García Blanco.

Desde Vienne se pueden recorrer varios tramos y disfrutar de la relajante vista que existe a orillas del Ródano, además de poder contemplar algunos viñedos y los típicos château de la región.  Nosotros tuvimos la oportunidad de realizar un recorrido de unos 14 kilómetros (ida y vuelta), y la verdad es que la experiencia no puede ser más recomendable.

La ruta ciclista ofrece bonitas vistas a orillas del río | © Javier García Blanco.

Otra opción que puede resultar atractiva y del gusto de los amantes de la buena mesa es visitar alguno de los coloridos mercados callejeros que abren prácticamente todos los días de la semana, y que ofrecen una buena muestra de los productos típicos de la zona. Sin embargo –siempre y cuando coincida con nuestra visita–, es recomendable hacer un hueco en la agenda para acudir al que se celebra todos los sábados por la mañana, uno de los más grandes de toda la región, con cerca de 2,6 kilómetros de puestos.

Productos frescos en el mercado al aire libre de Vienne | © Javier García Blanco / Istockphoto

La visita permite disfrutar de un fantástico ambiente en el que mezclarnos con los comerciantes y vecinos de Vienne, y es una buena ocasión para hacernos con alguno de los magníficos quesos o embutidos de la zona. De la calidad de los productos gastronómicos de Ródano-Alpes puede dar buena cuenta el chef Patrick Henriroux, cliente habitual de este mercado del sábado, al que acude para adquirir las materias primas con las que deleita cada día a los comensales del hotel-restaurante La Pyramide (14 Boulevard Fernand Point).

Si queréis completar la visita a Vienne con otras actividades en las proximidades, podéis visitar el más que recomendable Parque Natural Regional de Pilat, un macizo de media montaña en la que disfrutar de la naturaleza y contemplar curiosidades geológicas como los llamados chirats (coladas rocosas de la época del Cuaternario).  A lo largo de las aguas del Ródano también encontraréis distintas opciones de ocio, como los originales “remontes” que permiten practicar el ski acuático y otros deportes similares sin la necesidad de lanchas a motor.

Una vista del precioso Château de Volan | © Javier García Blanco.

¿Quieres emular a Ratatouille? Vista de la cocina del château de Volan | © Javier García Blanco.

Los amantes del buen vino y la gastronomía francesa encontrarán también donde saciar su apetito, con lugares como el Château de Lupé o el Château de Volan. Este último establecimiento, regentado por Valérie y Xavier Sénéclauze, nos ofrece la posibilidad de alojarnos en sus acogedoras habitaciones, participar en alguno de los múltiples cursos de cocina que organizan o disfrutar de la naturaleza de la zona, que cuenta con rutas para los amantes del senderismo, las bicicletas, el kayak o recintos para la práctica de deportes como el tenis.

Para completar la visita a la zona, muy cerquita del château de Volan podemos visitar también la pintoresca localidad de Malleval, una antigua ciudad medieval con muchísimo encanto y repleto de muestras interesantes de arquitectura con siglos de historia. Si la visitáis a comienzos de noviembre, os interesa anotar que el primer fin de semana del mes se celebra un colorido mercado de artesanía que atrae a numerosos visitantes.

Si además de disfrutar de la gastronomía, la naturaleza y el patrimonio sois amantes del teatro y la buena música, no olvidéis que Vienne ofrece en su teatro romano distintos espectáculos durante todo el año, aunque sin duda alguna uno de sus momentos “cumbre” tiene lugar en los meses de verano, coincidiendo la celebración de Jazz à Vienne. Nosostros pudimos disfrutar durante dos días del fantástico ambiente que se allí se vive, y sólo podemos decir que nos quedamos con ganas de mucho más.

Actuaciones musicales durante el festival Jazz à Vienne | © Javier García Blanco.

CÓMO LLEGAR
El aeropuerto más cercano es el de Lyon (Saint-Exupéry), que cuenta con vuelos directos desde Madrid y Barcelona (Air France, Iberia, Air Nostrum y Easyjet). Además, desde este año Vueling cuenta con vuelos directos a Lyon desde Barcelona, Málaga y Palma de Mallorca.

Si llegamos desde Lyon lo más cómodo es tomar uno de los muchos trenes que unen ambas localidades. El trayecto dura entre 20 y 30 minutos (dependiendo del tren) y el precio del billete oscila entre los 6,70 euros (clase turista) y  los 10 euros (primera clase).

DÓNDE ALOJARSE

Hotel Ibis
Place Saint Louis - Tel. (+33)4/74870337

Hotel-Restaurante La Pyramide
14, Boulevard Fernand Point – Tel. (+33) 4/74530196

Más información: Oficina de Turismo de Vienne

* Nota: Queremos agradecer a Liliane y Laetitia (Atout France), Isabelle, Olivia y Céline (Turismo de Rhône-Alpes), por su amabilidad y la ayuda prestada a la hora de elaborar este reportaje.

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Lyon: una escapada a la antigua capital de la Galia

Posted on 03 septiembre 2012 by Javier García Blanco

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Vista desde la Place Bellecour, con la Fourvière al fondo | © Javier García Blanco - Istockphoto.

Desde los lejanos tiempos de galos y romanos hasta la modernidad de nuestros días, Lyon y sus habitantes han visto transcurrir más de dos mil años de historia. Un riquísimo pasado que sin duda ha dejado huella en la capital de la región Ródano-Alpes, una moderna urbe que además de un importante patrimonio histórico, cuenta hoy con una de las agendas culturales más activas y envidiables de toda Francia. 

Basta con pasear unas horas por ella para descubrir que la historia de Lyon y su fisionomía está marcada por dos colinas (Fourvière y Croix-Rousse) y por dos ríos (el Ródano y el Saona). Es esta particular “dualidad” la que, desde tiempos de los romanos, ha ido guiando el trazado de sus calles a medida que la ciudad crecía y se iba extendiendo. Primero en la colina Fourvière y sus laderas, después en el Viejo Lyon y más tarde en el pedazo de tierra “protegido” por las aguas fluviales. Hoy esas barreras naturales han quedado superadas ampliamente, pero todavía es fácil distinguir sus límites según vamos descubriendo los rincones de la ciudad.

Con más de 470.000 habitantes (1.417.000 si contamos el área metropolitana), Lyon es hoy la tercera ciudad más poblada de Francia, y a pesar de ello puede presumir de ser una localidad cómoda y accesible, motivo de orgullo para los locales y amable con el visitante. Dividida en nueve distritos, desde 1998 varios de ellos fueron declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad, un galardón bien merecido gracias a las abundantes muestras de arquitectura de distintas épocas. Pero Lyon es mucho más que su riquísimo patrimonio material: es una ciudad moderna y dinámica, repleta de propuestas culturales y gastronómicas novedosas y originales.

COLINA DE FOURVIÈRE
Habitada desde los tiempos de los antiguos galos, fue uno de los lugartenientes de Julio César, Lucius Munatius Plancus, quien en el año 43 a.C. fundó sobre esta colina el asentamiento de Lugdunum, la que sería capital de la Galia céltica. La herencia romana es todavía visible, pues se conservan dos recintos dedicados a la celebración de espectáculos: el teatro construido en el año 15 a.C., con capacidad para 10.000 espectadores, y el Odeón, recinto del siglo II d.C. Ambos espacios se emplean hoy en día durante la celebración de los espectáculos de ‘Les Nuits de Fourvière’.

Detalle de la fachada de Notre-Dame de la Fourvière | © Javier García Blanco

El nombre de Fourvière dériva al parecer del término latino foro vetere (foro viejo), y sobre sus ruinas comenzó a comenzarse un santuario cristiano en el siglo XII. Este templo tenía dos capillas, una dedicada a la Virgen y otra a Santo Tomás de Canterbury. En el siglo XVII, y tras una epidemia de peste, la ciudad se encomendó a la protección de la Virgen. Como homenaje a dicha protección, se le rinde una especial devoción el 8 de septiembre de cada año.

Uno de los espectaculares mosaicos de la basílica | © Javier García Blanco - Istockphoto.

En diciembre de 1852 se colocó una estatua de bronce dorado de la Virgen en una de las capillas existentes, una inauguración que atrajo gran número de público y que dio origen al actual Festival de las Luces de la ciudad. Algunos años después, en 1870, los ciudadanos de Lyon prometieron construir un nuevo santuario si los prusianos eran expulsados de la ciudad. Así fue, y el arquitecto Pierre Bossan se encargó de dar forma al diseño de una nueva basílica, conocida como Notre-Dame de la Fourvière, cuyas obras comenzaron en 1872, siendo consagrado el nuevo templo en 1896. Con un estilo realmente singular, que recuerda a la basílica del Sacre-Couer en París, la basílica constituye un ejemplo perfecto de eclecticismo, al mezclar elementos de diversos estilos arquitectónicos. Destacan especialmente los enormes mosaicos murales del interior, con un gran colorido.

Desde la parte posterior del templo es posible disfrutar de una fabulosa vista de la ciudad, que queda a los pies de la colina, contemplándose todo el skyline de Lyon y sus puntos más emblemáticos. A muy poca distancia del templo se encuentra otra de las “atracciones” decimonónicas de la colina: la Tour metallique (Torre Metálica), una muestra de arquitectura del hierro que recuerda poderosamente a la Torre Eiffel y que alcanza una altura de 86 metros. La colina tiene una altura media de 120 metros de altura –en algunos puntos se superan los 200–, así que es recomendable utilizar el funicular para subir y hacer la visita. El descenso es mucho más cómodo, atravesando el parque de Hauters, y nos llevará hasta nuestra siguiente etapa, las calles del Vieux Lyon.

LOS SECRETOS DEL VIEJO LYON
Ubicado a los pies de colina de Fourvière, esta zona de la ciudad remonta sus orígenes a época medieval, y hoy es uno de los barrios renacentistas más extensos que se conservan en toda Europa. Es sin duda alguna uno de los rincones más apropiados de Lyon para pasear, dejarse perder entre sus calles o degustar algún plato típico en alguno de los numerosos bouchons que encontraremos a nuestro paso.

Terraza de un típico bouchon lyonnais | © Javier García Blanco.

El Viejo Lyon está dividido en tres barrios o secciones. La primera de ellas, la de Saint Jean, fue el núcleo del poder político y religioso durante la Edad Media. En sus calles se encuentra la catedral de Saint-Jean, un magnífico exponente de la arquitectura gótica cuyas obras comenzaron a finales del siglo XII. Además de unas espectaculares vidrieras, cuenta con un importante reloj astronómico, así como con un edificio adjunto de época románica (la Manécanterie), antigua escuela del coro y hoy Museo de los tesoros de la catedral.

Fachada de la catedral de Saint-Jean | © Javier García Blanco - Istockphoto.

Un detalle de las espectaculares vidrieras de la catedral | © Javier García Blanco - Istockphoto.

El segundo barrio de este ‘Viejo Lyon’ es el de Saint Paul, donde abundan los llamados hôtels, residencias urbanas de los siglos XV y XVI en los que vivían los ricos comerciantes y banqueros italianos de la ciudad. Entre estos edificios destacan el Hôtel de Gadagne –hoy Museo Histórico de la ciudad– o el Hôtel Bulliod. Otra interesante muestra de la arquitectura del barrio de Saint Paul es el Templo de la Bolsa, un edificio construido inicialmente en el siglo XVII y transformado en la centuria siguiente por Soufflot. En origen sirvió para albergar la bolsa de valores de la ciudad, pero desde comienzos del siglo XIX funciona como iglesia protestante, de ahí su actual nombre de “templo”.

Comercio típico en el ‘Viejo Lyon’ | © Javier García Blanco.

El tercer barrio del Vieux Lyon es el de Saint Georges, en cuyas calles residieron desde el siglo XVI los trabajadores de la seda que siglos más tarde, ya arrancado el XIX, se mudaron al barrio de la Croix Rousse.

Vista interior de uno de los característicos ‘traboules’ de Lyon | © Javier García Blanco - Istockphoto.

Además de lo visto hasta el momento, uno de los principales atractivos del Vieux Lyon –y visita imprescindible– son los célebres traboules (del latín trans-mabulare, “pasar a través”), pasajes que desde la Edad Media servían para comunicar calles paralelas sin necesidad de salir al exterior. Estos pasajes antiguos atraviesan los edificios, y aunque se encuentran en viviendas utilizadas hoy en día, es posible acceder a ellos (hay que procurar no molestar a los vecinos) y disfrutar de la singular arquitectura que a menudo rodea a los mismos.

PRESQU’ÎLE, LA PENÍNSULA DE LA CIUDAD
Si la colina de la Fourvière surgió en la Antigüedad y el ‘Viejo Lyon’ remonta sus orígenes a la época medieval y el Renacimiento, la Presqu’île (península) se corresponde con la ciudad de la Edad Moderna, y hoy constituye el centro de Lyon. Su nombre procede precisamente de su ubicación, pues consiste en una “lengua” de tierra rodeada por las aguas del Saona y el Ródano, y que llega hasta los pies de la otra colina de la ciudad, la de la Croix Rousse.

La Places des Terraux, con el edificio del Ayuntamiento al fondo | © Javier G. B.

Repleta de establecimientos comerciales –no en vano sus calles acogieron durante mucho tiempo a los más variados gremios de comerciantes–, restaurantes y cafés, la “Península” cuenta también con muchos otros atractivos patrimoniales, culturales y artísticos. Sin duda alguna lo más destacado son sus hermosas y organizadas plazas, y en especial la Place des Terraux, construida en el siglo XVII y que hoy alberga el Hôtel de Ville (Ayuntamiento), un bello edificio de mediados del siglo XVII diseñado por el arquitecto Simon Maupin y decorado por Thomas Blanchet. La fachada sufrió un incendio a comienzos del siglo XVIII, por lo que tuvo que ser restaurada por el célebre Jules Hardouin-Mansart, arquitecto real y responsable de buena parte del Palacio de Versalles.

Claustro del antiguo palacio de Saint Pierre, hoy Museo de Bellas Artes | © Javier G. B.

En otro de los laterales de la plaza se encuentra también el palacio de Saint Pierre, antigua abadía benedictina que hoy alberga al magnífico Museo de Bellas Artes de la ciudad. Es uno de los museos más grandes de Francia –y de buena parte de Europa–, y cuenta con numerosas obras de arte, tanto pinturas como esculturas, cerámicas e incluso tejidos. Además de la visita a su colección, el museo ofrece la posibilidad de comer en su agradable restaurante, que además de salón interior cuenta con una relajante terraza. En cualquier caso, podemos disfrutar del edificio incluso sin visitar la colección del museo, pues el palacio de Saint Pierre cuenta en su patio interior con un hermoso y tranquilo claustro ajardinado (la visita es gratuita) y decorado con bellas esculturas.

Fuente ecuestre de Bartholdi, en la Place des Terraux | © Javier García Blanco – Istockphoto.

Sin salir de la plaza encontramos también una llamativa fuente realizada por Bartholdi a finales del siglo XIX, y que representa al río Garona y sus cuatro afluentes. La fuente había sido realizada en principio para la ciudad de Burdeos, pero debido al elevado coste de su mantenimiento finalmente las autoridades decidieron venderla a Lyon, y desde 1891 es uno de los elementos característicos de la Place des Terraux.

Jóvenes junto al edificio de la Ópera National (izquierda) | © Javier García Blanco.

Muy cerca de este espacio, auténtico centro neurálgico de Lyon, se encuentra también otro edificio emblemático de la ciudad: la Ópera Nacional –antiguo Gran Teatro–, levantada originalmente en el siglo XIX y reconstruida en 1993 por el arquitecto Jean Nouvel.

Vistas románticas al atardecer en la Place de Bellecour | © Javier G. B.

La otra plaza que destaca en el perfil urbanístico de la Presqu’île es la Place Bellecour, creada en los siglos XVII y XVIII para honrar al rey Luis XIV. Precisamente es una estatua del llamado “rey Sol” la que destaca en el centro de este amplio espacio abierto –uno de los más grandes de toda Europa–, desde el que es posible disfrutar de unas vistas fantásticas de la basílica de la Fourvière iluminada al anochecer. Paseando por las calles cercanas encontramos la colorida y original estatua Árbol-flor, del artista surcoreano Jeong Hwa Choi.

CROIX-ROUSSE, EL BARRIO DE LA SEDA
Junto con las pintorescas calles del Viejo Lyon, el barrio de la Croix-Rousse es uno de los rincones más singulares de la ciudad. Ocupado desde época de los galos y los romanos, en sus terrenos se levantó un importante santuario romano dedicado a Roma y al emperador Augusto y un anfiteatro. Parece ser que el nombre del distrito procede de una cruz de piedra rojiza colocada en la zona durante la construcción, a comienzos del siglo XV, de un muro que pretendía servir de protección a la ciudad.

Fue precisamente en los siglos XV y XVI cuando el barrio experimentó una importante renovación arquitectónica, cuyos restos todavía son visibles hoy en la Montée de la Grande Côte, una importante calle desde época medieval. Ya en el siglo XVII comenzaron a llegar hasta esta zona de la ciudad varias congregaciones religiosas –cartujos, carmelitas…–, y fruto de esta presencia surgieron importantes edificios para el culto, como la iglesia de Saint Bruno des Chartreux, el único templo barroco de la ciudad, que cuenta con un destacado baldaquino, obra de Servandoni.

Interior de la iglesia barroca de San Bruno | Crédito: Wikipedia.

Otro recinto que fue religioso en su origen es el antiguo convento de Sainte Marie des Chaînes (Santa María de las Cadenas), hoy convertido en Les Subsistances, un espacio dedicado a la creación artística, y que además alberga la Escuela de Bellas Artes.

En el siglo XIX fueron los artesanos y comerciantes de la seda quienes se mudaron a este singular barrio lyonnais, siendo en buena medida responsables del peculiar espíritu que se respira en el distrito, de vida más tranquila y sosegada que en la zona moderna. De hecho, recorriendo sus calles –hay también aquí unos buenos ejemplos de traboules, como el de Cour des Voraces, con una monumental escalera–, tendremos la sensación de estar en un pequeño pueblo francés, y no en una moderna y gran ciudad.

Plaza en la zona antigua de Lyon | © Javier García Blanco.

Además de visitar la Maison des Canuts (Casa de los tejedores) o la sede de la Asociación Soierie Vivante, abiertas al público y donde podremos conocer algo más sobre las técnicas y tradiciones relacionadas con el arte de la seda, la Croix-Rousse nos ofrece también algunas de las más destacadas muestras de arte urbano, con llamativos trampantojos como el conocido como Muro de los Tejedores (Mur des Canuts).

ARQUITECTURA DE VANGUARDIA
Aunque destaque de forma especial y sea quizá la más atractiva para el turista, la arquitectura con varios siglos de historia no es la única que merece una pausada visita en Lyon. Al Este de la ciudad se encuentran algunos de los edificios más singulares de la capital de Ródano-Alpes, con creaciones como el Halle Tony Garnier (los antiguos mataderos, reconvertidos en auditorio y sala de exposiciones por el arquitecto del mismo nombre), el Gerland Stadium o el Tony Garnier Urban Museum, con 28 vistosas pinturas murales.

En el distrito de la Part-Dieu –el equivalente lyonnais de La Défense parisina, barrio financiero y de negocios por excelencia–, destaca sin duda la torre que lleva su nombre, la Torre Part-Dieu, una construcción de 42 plantas (165 metros de altura) conocida popular y cariñosamente como “el lapicero”, debido a su característica forma. Junto a ella hay dos construcciones más pequeñas, la Tour Oxygène (Torre Oxígeno, de 115 metros) y la Tour Swiss Life, a las que en poco tiempo se sumará la Tour InCity, con 200 metros de altura y cuya finalización está prevista para los últimos meses del año 2013.

Vista nocturna de la Part-Dieu, con “el lapicero” en la izquierda | Crédito: Wikipedia.

Otra visita recomendable es la Cité Internationale diseñada por el renombrado arquitecto italiano Renzo Piano, y en la que se encuentran construcciones tan señaladas como el Centro de Convenciones, que cuenta con un espectacular anfiteatro con más de 3.000 asientos, además de servicios como restaurantes, cines, hoteles, un casino y el Museo de Arte Contemporáneo –el MAC–, con una colección de más de 1.100 obras de arte y un magnífico programa de exposiciones temporales que hará las delicias de los amantes del arte más actual.

OTROS LUGARES (Y ACTIVIDADES) DE INTERÉS
Si después de todos los rincones que hemos mencionado todavía te quedan ganas de descubrir más, Lyon cuenta con otras ofertas de turismo, ocio y cultura. Estas son algunas de las más interesantes:

* Si quieres disfrutar del aire libre y los espacios verdes, la mejor opción es una visita a los parques de la Tête d’Or, Hauteurs (en la colina de la Fourvière) y Gerland. El primero de ellos es el mayor parque urbano de Europa, por lo que suele ser comparado con el Central Park neoyorquino, tanto porque se encuentra en plena ciudad como por su popularidad. El parque cuenta con una impresionante rosaleda que bien vale una visita, y también posee más de 1.800 especies de plantas de montaña. Además, desde el año 2006 el parque cuenta entre sus atractivos con la Plaine Africaine, un jardín zoológico que atrae a numerosos visitantes, en particular a familias que acuden a observar las 130 especies animales que viven aquí.

Uno de los vaporettos que recorren parte de la ciudad | © Javier García Blanco.

Al sur de la ciudad –frente a la “península”– está el Parque de Gerland, que está especialmente dedicado a las actividades deportivas y de ocio, pues además de un ‘skate park’ alberga la sede del Olympique de Lyon, del club de fútbol de la ciudad. En el recinto del parque encontraremos también la llamada Casa de las Flores (abierta entre abril y septiembre), un lugar dedicado especialmente a los amantes de los jardines y la horticultura, o la Megaforbia, un jardín con canales que se extiende por espacio de unas tres hectáreas.

* En el mismo centro de la ciudad es posible caminar, patinar o circular en bici por las orillas del río, que ofrecen vistas únicas a varios de los puentes más bonitos de la ciudad. Además las riberas cuentan con numerosos espacios para relajarse tranquilamente, como las barcaza transformadas en bares o restaurantes.

* En las cercanías de Lyon, además, es posible disfrutar de algunas de las creaciones del genial arquitecto Le Corbusier, como el Convento de La Tourette o la célebre iglesia de Firminy-Vert, cerca de Saint-Étienne.

FESTIVALES
Además de todo lo que te hemos contado hasta ahora, que no es poco, puedes hacer coincidir tu visita con alguno de los numerosos festivales y actividades culturales que se realizan durante todo el año en la ciudad. Estos son algunos de los que gozan de más éxito, aunque encontrarás información sobre otros en la web de la oficina de turismo de Lyon (OnlyLyon).

-Bienal de Danza (13 al 30 de septiembre de 2012)
Espectáculos llegados de todo el mundo desfilan por Lyon acercando al público las maravillas de la danza y sus múltiples facetas. Las calles de Lyon de animan para un desfile inolvidable.

-Festival Lumière (Octubre).
Los hermanos Lumière crecieron en Lyon, así que no podía faltar en la ciudad un espacio y un evento dedicado a los creadores del séptimo arte. Lyon cuenta con un Instituto Lumiére, de visita obligada, pero además los amantes del cine también tienen una cita en Lyon con el fantástico festival que el Instituto organiza todos los años, y que está dirigido a cinéticos y público general. Con casi 20 obras históricas proyectadas en 200 centros de Lyon, el festival atrae cada año a unos 70.000 visitantes.

Espectáculos luminosos durante el Festival de las Luces | Crédito: Wikipedia.

-Festival de las luces (Diciembre).
Se trata del mayor evento anual que se celebra en Lyon, una tradición que se remonta al año 1852, y que atrae a varios millones de personas hasta la ciudad, por lo que si piensas visitarla y alojarte en esas fechas, debes reservar con mucha antelación.

-Nuits Sonores (Festival de música electro e indie). 7-12 de mayo de 2013
Festival dedicado por completo al electro, house, tecno, en distintos lugares de la ciudad: salas de concierto, galerías, cines, museos o lugares emblemáticos de la arquitectura lionesa.

-Les Nuits de Fourvière – 5 de junio al 31 de julio
Todos los años, con la llegada del verano, se celebran espectáculos culturales y eclécticos, con el excepcional entorno de los teatros romanos de Fourvière como marco incomparable.

PARA MOVERSE POR LA CIUDAD
Lyon es una ciudad fantástica para recorrer y disfrutar a pie –en especial las zonas más turísticas, que ya hemos comentados–, pero si acabas cansado después de caminar durante todo el día o prefieres reservar fuerzas, la ciudad cuenta con un magnífico servicio de transporte público, el TCL (Transports en Commun Lyonnais, que está compuesto por cuatro líneas de metro, cuatro de tranvía, dos funiculares, siete de trolebús y más de 100 de autobús.

* Para los más deportistas y activos, tenéis la posibilidad de utilizar el Vélo’V (todos los días, 24 horas), el servicio de alquiler de bicicletas, que cuenta con 340 estaciones repartidas por toda la ciudad. Hay tickets para un sólo día o para siete, dependiendo del uso que tengas previsto hacer del servicio. Toda la información está disponible en su página web.

Una bicicleta en la Place des Terraux | © Javier García Blanco.

* Lyon también ofrece la posibilidad de realizar cruceros fluviales por los ríos Ródano y Saona, por ejemplo con la compañía LyonCityBoat, que ofrece cruceros diurnos y nocturnos, con desayuno, comida o cena incluidos. Otra opción es tomar alguno de los vaporettos que recorren el río Saona alrededor del barrio antiguo de la ciudad. El servicio funciona diariamente entre las 10 de la mañana y las 9 y media de la noche (sin interrupción) y el recorrido dura una media hora. Las salidas son cada hora. El billete es gratuito para los niños y personas con discapacidad que utilicen silla de ruedas, y cuesta sólo 1,50 euros para el público general. Se pueden reservar por internet en esta dirección.

* Otra opción interesante es hacer uso de los Lyon Grand Tour, autobuses de dos plantas que recorren los lugares más señalados de la ciudad. Los autobuses cuentan con audioguías en seis idiomas –español incluido–, y te permiten descender en cada una de las paradas para volver a subir en otro autobús más tarde ese mismo día, así que puedes visitar los museos y los monumentos más importantes a tu ritmo.

PARA ALOJARSE
GRAND HÔTEL DES TERRAUX (***). 16, Rue Lanterne. Situado en pleno centro de la ciudad, a un paso de la Place des Terraux, que da nombre al establecimiento. Un edificio del siglo XIX reformado con gusto y con unas habitaciones realmente acogedoras. Cuenta con una pequeña piscina.

HOTEL GLOBE ET CECIL (****). 21, Rue Gasparin. Ubicado muy cerca de la Place de Bellecour, permite disfrutar de la zona comercial y está muy cerca del río Saona y el Vieux Lyon.

Si los hoteles del centro te resultan demasiado caros, puedes optar por la fórmula “habitación de huéspedes”. Las de Nos Chambres en Ville, en el barrio de la Croix-Rousse, ofrecen una excelente relación calidad-precio. Otra opción original es alojarse en alguna de las barcazas que se encuentran amarradas en las orillas de los ríos que atraviesan la ciudad. Una de ellas es la Barcaza Barnum, a orillas del Ródano y a dos pasos de las principales calles comerciales de Lyon, y que ofrece dos encantadores camarotes o habitaciones de huéspedes y acceso a parking cercano. Por su parte, la barcaza El Kantara cuenta incluso con piscina. Está amarrada a orillas del Saona, muy cerca de la estación de Perrache y del Vieux Lyon.

Interior del bouchon Daniel et Denise | © Javier García Blanco.

PARA COMER
Lyon es la ciudad de Francia con más estrellas Michelin. Un dato que seguramente agradecerán los amantes de la cocina con mayores recursos económicos. Sin embargo, no es necesario sacar humo a la Visa para disfrutar de la sabrosa oferta gastronómica local. Para ello, os recomendamos que degustéis algunos de los platos típicos de la región en los tradicionales Bouchon Lyonnais. Los encontrarás repartidos por toda la ciudad, especialmente en el Vieux Lyon. Una buena opción es Daniel et Denise (156, Rue de Créqui, Tel. 04 78 60 66 53), un local con decoración típica y frecuentado por los lyonnais, con una cocina sabrosa y abundante. Otra opción es visitar alguna de las no menos típicas brasseries, como las de Paul Bocuse.

CÓMO LLEGAR

Aeropuerto Lyon Saint-Exupéry
Vuelos directos desde Madrid y Barcelona con Air France, Iberia, Air Nostrum y Easyjet. Además, desde este año Vueling cuenta con vuelos directos a Lyon desde Barcelona, Málaga y Palma de Mallorca.

Por tren
La ciudad cuenta con tres estaciones de tren (Part-Dieu y Perrache en el casco urbano, y una tercera en el aeropuerto Saint-Exupéry). Hasta ellas llegan distintos trenes de alta velocidad (TGV) que conectan con buen parte de las ciudades francesas y algunas europeas. Desde París hay 23 conexiones diarias, y el trayecto dura sólo una hora y cincuenta minutos.

Por carretera
Desde París (hay 461 kilómetros de distancia), por la autopista A6 o las carreteras N6 y N7. Desde Niza o Marsella por la autopista A7 o la carretera N7. Si viajamos desde España (por ejemplo desde Barcelona), hay que tomar las autopistas A9 y A7.

* Nota: Queremos agradecer a Liliane y Laetitia (Atout France), Isabelle, Olivia y Céline (Turismo de Rhône-Alpes), por su amabilidad y la ayuda prestada a la hora de elaborar este reportaje.

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Perú, el imperio de los tesoros escondidos

Posted on 23 agosto 2012 by Redacción

{lang: 'es'}

A primera vista, el vídeo que compartimos con vosotros (os recomendamos que lo pongáis a pantalla completa y alta resolución) parece el trailer de alguna espectacular y costosa producción cinematográfica de Hollywood, pero se trata de la nueva y original campaña de promoción turística ideada por PromPerú, que busca emocionar, cautivar y atraer al turista extranjero hasta el fascinante país sudamericano.

El espectacular spot publicitario –realizado por la agencia John Walter Thompson y la realizadora Patria, con Jorge Carmona y Toño Sarria como directores creativos– se ha apoyado en la exhaustiva investigación del arqueólogo Bruno Alva –hijo de Walter Alva, descubridor de la célebre tumba del Señor de Sipán– para dar vida en imágenes a las distintas culturas antiguas que poblaron el país andino. ¿Hay alguien a quien después de ver el vídeo no le hayan entrado ganas de poner rumbo en dirección a Perú? ;-)

Más información sobre Perú en http://www.peru.travel/

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Un viaje al corazón “energético” del Pirineo

Posted on 15 junio 2012 by Redacción

{lang: 'es'}

El pasado sábado 15 de junio tuvimos la oportunidad de participar en un divertido –y educativo– blogtrip en el que, de la mano de Endesa y su iniciativa Actitud Azul, pudimos conocer los entresijos de una de sus centrales hidráulicas y los detalles del proyecto de rehabilitación medioambiental de once ibones del Pirineo aragonés. Los ibones son lagos de montaña de pequeño tamaño y origen glaciar, y normalmente están ubicados a una altitud superior a los 2.000 metros. Nosotros tuvimos la suerte de visitar uno de ellos, el ibón de Llauset, donde Endesa ha construido una presa que abastece –junto con la de Moralets-Baserca, a la central hidráulica de Moralets.

Edurne Pasabán y el grupo de bloggers participantes en la escapada | © Javier García Blanco.

En la escapada participaron también varios bloggers especializados en temas de medio ambiente, y tuvimos la suerte de compartir la jornada con la montañera Edurne Pasabán, quien nos amenizó el viaje contándonos cómo se inició en el mundo de la montaña y todos los esfuerzos que tuvo que realizar hasta convertirse en la primera mujer en coronar los catorce ochomiles.

Una breve charla antes de entrar en el central | © Javier García Blanco.

La verdad es que aunque uno conozca a grandes rasgos el funcionamiento de una central hidráulica, descubrir todos sus secretos de la mano de los especialistas que operan en ella resulta bastante impresionante. Lo primero que llama la atención son las estrictas medidas de seguridad –tuvimos que ir provistos de un casco y unas botas especiales durante toda la visita–, y la entrada en la propia central –enclavada más de un kilómetro en el interior de la montaña– casi parece una escena sacada de una película.

Vista parcial del interior de las instalaciones y sala de control de Moralets | © Javier García Blanco.

Uno de los responsables de Endesa, durante la visita a Moralets | © Javier García Blanco.

Una vez en su interior los responsables de Endesa nos explicaron todos los entresijos de una central como la de Moralets, de tipo reversible o de bombeo, aclarándonos los distintos tipos de turbinas que se emplean dependiendo de las instalaciones y la altura de los saltos de agua (Pelton, Kaplan, etc…), la potencia que tienen los alternadores y otras cuestiones de índole técnica.

Válvulas de entrada de agua a las turbinas | © Javier García Blanco.

Además de estas explicaciones, tuvimos la suerte de poder asistir en directo a un “arranque planificado”. Sin duda fue una experiencia impresionante –y ensordecedora, sobre todo los primeros segundos–, que te hace ser consciente del enorme poder que posee el agua para producir energía.

Tras la visita a la central y después de reponer fuerzas en la preciosa localidad de Aneto –si pasáis por allí, muy recomendable el restaurante Nestuy– subimos en microbús hasta la presa de Llauset, levantada en el entorno del ibón del mismo nombre. El trayecto de ascenso se prolonga durante algo más de media hora, pero las vistas son tan impresionantes que las numerosas curvas casi se agradecen. Una vez ante el túnel de acceso a la presa, las vistas son realmente espectaculares.

Vistas desde el acceso a la presa de Llauset | © Javier García Blanco.

Ibón de Llauset | © Javier García Blanco.

En cualquier caso, lo que nos espera tras recorrer el túnel de acceso, es aún más impresionante. Basta pasar un rato disfrutando del paisaje y el entorno de la presa para confirmar el magnífico resultado de los trabajos de rehabilitación ambiental realizados en los últimos años, y que hoy permiten a cualquier visitante disfrutar plenamente de este hermoso paraje pirenaico. El enclave es además un magnífico lugar para conocer las maravillas geológicas de nuestro planeta, pues el “circo” del barranco de Llauset, donde se encuentra el ibón, es un fantástico ejemplo de cabecera glaciar colgada.

Vistas desde el ibón de Llauset | © Javier García Blanco.

Y, por otra parte, es un lugar inmejorable para disfrutar del deporte en plena naturaleza. Nosotros no tuvimos tiempo suficiente, pero existen varias rutas para pasear y practicar el senderismo en los alrededores. Podéis ver algunos ejemplos aquí o aquí.

Sin duda alguna una opción más que recomendable para una escapada de fin de semana en plena naturaleza :-)

Agradecimientos: Departamento Comunicación Endesa & Netthinkisobar

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La catedral de Burgos, una joya del gótico castellano

Posted on 12 junio 2012 by Javier García Blanco

{lang: 'es'}

Parada ineludible de los peregrinos que llegan a la ciudad en su ruta hacia Compostela, la catedral de Burgos, dedicada a Santa María, es una de las más bellas construcciones góticas españolas. De hecho, gracias a su importancia histórica y artística, en 1984 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; un galardón que, a diferencia del otorgado a otras urbes españolas, recibió el templo de forma independiente, sin ir ligado al resto de la ciudad o a otras construcciones circundantes.

Puerta de la Coronería, siglo XIII. | © Javier García Blanco.

Su fábrica se remonta a las primeras décadas del siglo XIII, época en la que sabios maestros de obras iniciaron su construcción sobre el antiguo edificio catedralicio románico, aunque en siglos posteriores se añadieron elementos igualmente importantes. El legado más característico de la primera época puede apreciarse en su fachada principal, dividida en tres alturas, y que evoca inequívocamente al estilo gótico francés más típico, con paralelos como la catedral de Notre-Dame de París.

Fachada de Santa María | © Javier García Blanco.

Es precisamente en esta fachada de Santa María, en su cuerpo central, donde se encuentra uno de los elementos más singulares del templo: un gran rosetón enmarcado por un arco apuntado, cuyas tracerías de influjo cisterciense dan forma a una espléndida estrella de seis puntas: la estrella de David o Sello de Salomón, una figura geométrica de complejo significado simbólico que alude a la sabiduría, pero que en la época de su realización también poseía importantes connotaciones mágicas.

Detalle de la fachada del Sarmental | © Javier García Blanco.

Las agujas caladas que rematan las torres del edificio, añadido posterior realizado en el siglo XV por el maestro Juan de Colonia, vienen a romper el aire gótico clásico, reflejando una influencia típicamente alemana.

Ya en el interior, nada más pasada la puerta principal y a mano izquierda, destaca en las alturas la célebre figura del papamoscas, un autómata construido en el siglo XVIII –sustituto de otro anterior– que se encarga de dar las horas puntualmente, ayudado en la tarea por el no menos famoso martinillo.

Vista de la fachada de Santa María desde el interior | © Javier García Blanco.

El espectacular cimborrio del crucero, siglo XVI | © Javier García Blanco.

En el espacio interno del templo descubrimos de nuevo algunos influjos del estilo gótico clásico francés, evidente en la división tripartita del alzado, así como algunos añadidos posteriores, como el bello cimborrio de estilo gótico-plateresco erigido por Juan de Colonia a finales del siglo XV, y reconstruido en la centuria siguiente por Juan de Vallejo.

Capilla de los Condestables | © Javier García Blanco.

Tumbas de los Condestables de Castilla | © Javier García Blanco.

Pero la riqueza histórico-artística del templo no acaba aquí: las numerosas capillas que pueblan su interior –entre las que destacan la del Condestable–, la sillería del Coro o la tumba del celebérrimo Cid Campeador y su esposa Doña Jimena, así como las fachadas exteriores del Sarmental y la Coronería o el hermoso claustro anexo al edificio principal, convierten a este templo castellano en una de las mayores joyas arquitectónicas que salpican la geografía española.

Sillería del Coro | © Javier García Blanco.

La ‘escalera dorada’, obra del siglo XVI | © Javier García Blanco.

Relieve de la Pasión en el deambulatorio | © Javier García Blanco.

Vista nocturna desde las calles cercanas | © Javier García Blanco.

[Click en las fotografías para ampliar]

DATOS PARA EL VISITANTE

Horarios:

Del 19 de marzo al 31 de octubre – De 9:30 a 19:30 horas. Cierre de accesos a las 18:30 horas.

Del 1 de noviembre al 18 de marzo – De 10:00 a 19:00 horas. Cierre de accesos a las 18:00 horas.

Precio de entradas:

Individual: 7 euros. Grupos (más de 15 personas): 6 euros. Jubilados: 6 euros. Estudiantes: 4,5 euros. Niños (7 a 14 años): 1,5 euros. Peregrinos (con credencial): 3,5 euros. Discapacitados: 2 euros. Familia numerosa: 3,5 euros. Desempleados: 3,5 euros. [Los precios de las entradas individuales incluyen audioguía. Las entradas de grupo incluyen radioguías].

Más información: Web oficial de la catedral de Burgos

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